Inteligencia Artificial21 Jul 2026ODEKLAS

La construcción colombiana lleva la IA a obra: Camacol prepara hoja de ruta sectorial

Camacol realizará el 23 y 24 de julio en Cartagena la Segunda Cumbre de Inteligencia Artificial del Sector Constructor, una señal clara de que la IA dejó de ser tema exclusivo de bancos, software y atención al cliente. El gremio presentará una hoja de ruta para que constructoras, proveedores y equipos técnicos pasen de probar herramientas sueltas a gobernar proyectos con impacto medible.

Resumen rápido

  • La cumbre reunirá en Cartagena a expertos de IBM, HP Colombia, Stanford, Ecopetrol, AWS y empresas de tecnología aplicada a construcción.
  • Camacol presentará una “Hoja de Ruta de IA para el sector constructor colombiano”, desarrollada con la Universidad de los Andes.
  • El reto para el sector no es comprar más software, sino usar datos, automatización y habilidades humanas para ganar productividad real.

La inteligencia artificial ya entró a las conversaciones empresariales de Colombia, pero en construcción el debate tiene una textura distinta. No se trata solo de automatizar correos o montar un chatbot para clientes. En este sector, una mala decisión se paga en obra: presupuestos desviados, cronogramas que se estiran, inventarios mal calculados, riesgos de seguridad y trámites que se acumulan. Por eso llama la atención que Camacol haya puesto la IA en el centro de una cumbre propia para el sector constructor.

Según Caracol Radio, la Segunda Cumbre de Inteligencia Artificial del Sector Constructor se realizará el 23 y 24 de julio en el Centro de Convenciones de Cartagena. La agenda está organizada alrededor de cuatro ejes: habilidades innovadoras, estrategia digital, industria y productividad, y tecnología habilitadora. La frase clave es “resultados medibles”. En otras palabras: menos demostraciones bonitas y más preguntas incómodas sobre retorno, adopción y gobierno de datos.

La lista de conferencistas muestra hacia dónde va la discusión. Jeff Crume, de IBM, hablará sobre el impacto de la IA en el empleo y la importancia de combinar flexibilidad, curiosidad, creatividad, aprendizaje continuo y pensamiento crítico. Sandra Hinestroza, directora general de HP Colombia, abordará el valor estratégico de los datos. Rebeca Hwang, académica vinculada a Stanford, pondrá sobre la mesa el salto de bots a robots: sistemas más autónomos, conectados a datos y hardware, capaces de intervenir en operaciones físicas. También estarán voces de Ecopetrol, AWS, AsetIA, Blinka, ObraLink y el Centro Global de Gobernanza de IA, entre otros.

El punto más interesante es la hoja de ruta que Camacol presentará junto con la Universidad de los Andes. Si ese documento logra aterrizar prioridades, casos de uso y criterios de gobernanza, puede ayudar a ordenar una adopción que en muchas empresas todavía ocurre por entusiasmo individual. Hoy un equipo puede usar IA para revisar contratos, otro para estimar cantidades de obra y otro para generar renders o responder PQRS. El valor aparece cuando esas iniciativas comparten datos confiables, reglas de seguridad, métricas y responsables.

Para constructoras colombianas, la oportunidad es grande. La IA puede apoyar programación de obra, análisis de riesgos, compras, control documental, mantenimiento predictivo, atención a compradores, lectura de planos, inspecciones con visión computacional y seguimiento de sostenibilidad. Pero ninguna de esas aplicaciones funciona bien si los datos están dispersos entre hojas de cálculo, correos, PDFs y sistemas que no conversan. El primer paso, muchas veces, no es “meter IA”, sino ordenar la casa digital.

También hay una lectura para proveedores y pymes del ecosistema constructor. Quien venda materiales, software, equipos, servicios jurídicos, interventoría o diseño podrá diferenciarse si entiende cómo integrarse a flujos más inteligentes. No basta con decir que una solución “usa IA”. Habrá que explicar qué problema resuelve, qué información necesita, cómo se valida, qué errores puede cometer y cómo se protege la información del proyecto.

El impacto para las personas tampoco es menor. Una construcción más productiva puede reducir desperdicios, acelerar entregas y mejorar trazabilidad. Pero el empleo cambiará. La cumbre, según la información publicada, no evita esa pregunta: la ventaja competitiva no estará únicamente en la tecnología, sino en las habilidades humanas para usarla bien. En obra y oficina se necesitarán perfiles capaces de interpretar datos, cuestionar recomendaciones automáticas y traducirlas a decisiones responsables.

Qué mirar después: si la hoja de ruta de Camacol se convierte en pilotos sectoriales, guías prácticas, formación para empresas regionales y estándares mínimos de gobernanza. Si queda solo como documento, será otra buena intención. Si aterriza en proyectos medibles, la IA podría convertirse en un nuevo material de competitividad para la construcción colombiana.

Fuentes consultadas