HASP Global, una startup colombiana de tecnología para bebidas con sede en Medellín, presentó Draëft: un sistema de dispensación inteligente para bares, hoteles y restaurantes. La compañía quiere escalar en Colombia y luego en Perú y Ecuador con una mezcla de hardware, consumibles recurrentes y personalización en el punto de venta.
Resumen rápido
- Draëft reconstituye una bebida cervecera premium desde un concentrado natural en el punto de venta.
- El modelo es B2B: arriendo del dispensador más suministro recurrente de consumibles para establecimientos Horeca.
- La startup proyecta 1.000 puntos en Colombia hacia su tercer año e iniciar operación en Perú y Ecuador.
En tecnología solemos hablar de inteligencia artificial, nube y fintech. Pero también hay innovación menos obvia —y muy interesante— en industrias físicas que parecían moverse lento. El caso de HASP Global entra justo ahí: una startup colombiana que busca modernizar la forma en que se sirven bebidas premium en bares, restaurantes y hoteles.
Según La Nota Económica, la empresa presentó en Colombia Draëft, un sistema patentado de dispensación inteligente que reconstituye una bebida cervecera en el punto de venta a partir de un concentrado natural de alta densidad. La propuesta permite ajustar la experiencia del consumidor, incluyendo preferencias de sabor y nivel de alcohol, desde opciones sin alcohol hasta alternativas con mayor graduación.
El enfoque no es vender una “máquina bonita” y ya. El negocio está diseñado como una plataforma B2B para el canal Horeca: cada punto instala un dispensador y luego genera ingresos recurrentes mediante arriendo del equipo y compra permanente de consumibles. Ecosistema Startup añade que la compañía ha invertido más de US$2 millones en desarrollo tecnológico y cerró una ronda pre-seed de US$600.000.
La parte logística es clave. Al trabajar con concentrados, la compañía sostiene que reduce volumen de transporte frente a esquemas tradicionales. Eso puede traducirse en menores costos, menos almacenamiento y una operación más flexible para establecimientos que quieren ampliar carta sin llenar bodegas. En una industria de márgenes apretados, ese detalle pesa.
Para Colombia, el caso es valioso por dos razones. La primera: muestra que el hardware también puede ser una ruta de startups, no solo las apps. Crear un dispositivo, proteger propiedad intelectual, conectar consumibles y sostener mantenimiento exige una disciplina distinta a la del software puro. La segunda: el producto apunta a un mercado regional, con planes de expansión a Perú y Ecuador, no solo a una prueba local.
Las proyecciones son ambiciosas. HASP Global estima cerrar su primer año comercial con cerca de 100 establecimientos activos en Colombia. Para el tercer año, la meta publicada es llegar a 1.000 establecimientos en el país y sumar alrededor de 400 unidades en Ecuador y 400 en Perú. Con esa base, la empresa habla de ingresos anuales cercanos a US$50 millones, impulsados sobre todo por consumibles.
Como toda startup de hardware, el reto estará en la ejecución. Instalar equipos en bares no es lo mismo que distribuir una app: hay soporte técnico, limpieza, reposición, capacitación del personal, certificaciones, calidad constante y negociación con operadores. Si la experiencia falla en hora pico, el cliente no culpa al “modelo de negocio”; culpa al dispensador.
También habrá que mirar cómo se comunica la personalización. La posibilidad de ajustar sabor o alcohol puede ser atractiva, pero exige transparencia para consumidores y establecimientos. En un mercado cada vez más atento a opciones sin alcohol, trazabilidad y experiencias premium, el dato puede convertirse en ventaja si se usa bien: preferencias, rotación, horarios de consumo y eficiencia por punto de venta.
Qué mirar después: pilotos reales en establecimientos, costos frente a grifos tradicionales, calidad del servicio técnico y primeras señales de expansión regional. Si Draëft logra que la operación sea tan sólida como la promesa, Colombia podría sumar otro ejemplo de innovación exportable nacida lejos del molde clásico de software empresarial.