Inteligencia Artificial02 Jul 2026ODEKLAS

Colombia acelera en IA: adopción sube y la brecha ya no da espera

Colombia aparece entre los países latinoamericanos con mayor ritmo de adopción de inteligencia artificial, según el informe Global AI Diffusion Q1 2026 de Microsoft citado por ENTER.CO. El dato entusiasma, pero también aprieta: usar más IA no basta si no se co

Colombia aparece entre los países latinoamericanos con mayor ritmo de adopción de inteligencia artificial, según el informe Global AI Diffusion Q1 2026 de Microsoft citado por ENTER.CO. El dato entusiasma, pero también aprieta: usar más IA no basta si no se convierte en productividad, talento e infraestructura.

Resumen rápido

  • La adopción de IA en Colombia habría pasado de 20,4 % en el primer semestre de 2025 a 24,5 % en el primer trimestre de 2026.
  • Microsoft advierte que la brecha entre países con alta y baja adopción sigue creciendo.
  • El reto colombiano está en llevar la IA del uso personal a procesos empresariales, educación, Estado e infraestructura.

La inteligencia artificial dejó de ser una novedad de laboratorio y se convirtió en una carrera de apropiación. Según el informe Global AI Diffusion Q1 2026 de Microsoft, reseñado por ENTER.CO, Colombia está entre los países de América Latina con mayor ritmo de adopción: pasó de 20,4 % en el primer semestre de 2025 a 24,5 % en el primer trimestre de 2026, por encima de mercados como Brasil, México y Argentina en ese indicador.

El número sirve para tomar temperatura. Muestra que más personas y organizaciones están probando asistentes conversacionales, generación de texto, automatización de tareas, análisis de información y herramientas de programación. Pero conviene leerlo sin triunfalismo. Una cosa es abrir una cuenta, pedirle a un chatbot que resuma un documento o generar una imagen. Otra muy distinta es rediseñar procesos, capacitar equipos, proteger datos, medir retorno y sostener una ventaja competitiva.

La comparación histórica que recoge ENTER.CO es potente: tecnologías como la electricidad o internet tardaron décadas en alcanzar adopciones masivas; la IA generativa logró niveles cercanos al 30 % global en apenas tres o cuatro años. Esa velocidad cambia las reglas. Las empresas que antes podían esperar a que una tecnología madurara ahora se enfrentan a ciclos más cortos: herramientas nuevas, modelos más baratos, competidores más ágiles y clientes que empiezan a esperar respuestas más rápidas.

Para Colombia, la oportunidad está en sectores muy concretos. En servicios financieros, la IA puede mejorar análisis de riesgo, atención al cliente y detección de fraude. En salud, puede apoyar triage, gestión de citas y lectura asistida de información clínica, siempre con controles humanos. En educación, puede personalizar acompañamiento y ayudar a docentes a preparar materiales. En comercio y pymes, puede automatizar inventarios, campañas, soporte y análisis de ventas. No todo requiere un laboratorio de ciencia de datos; muchas mejoras empiezan con procesos bien documentados y herramientas disponibles en la nube.

El informe también advierte algo menos cómodo: la brecha no se cierra sola. Microsoft señala diferencias entre el llamado “Global North”, con adopciones cercanas al 27,5 %, y el “Global South”, alrededor de 15,4 %. Si esa distancia crece trimestre a trimestre, los países que adopten IA tarde no solo usarán tecnología después: producirán menos, aprenderán más lento y dependerán más de soluciones creadas fuera de su contexto.

Colombia tiene señales positivas. Hay iniciativas de IA en justicia, monitoreo ambiental y automatización pública; ciudades como Medellín están usando datos e IA para leer su ecosistema startup; y el sector privado ya experimenta con asistentes, automatización y analítica. El punto débil está en la ejecución: conectividad desigual, talento especializado escaso, poca gobernanza de datos en muchas organizaciones y una discusión regulatoria que todavía debe aterrizarse sin frenar la innovación.

Para una empresa colombiana, la pregunta práctica no debería ser “¿tenemos IA?”, sino “¿qué tarea repetitiva, costosa o lenta podemos mejorar este trimestre?”. Un buen primer paso es elegir un proceso de bajo riesgo, medir cuánto tiempo consume hoy, probar una herramienta con datos controlados y comparar resultados. Si funciona, se escala. Si no, se aprende barato. La peor estrategia es comprar software por moda y luego buscarle problema.

También hay un ángulo de talento. La adopción real depende de que más personas aprendan a trabajar con IA sin delegar criterio. Saber escribir buenos prompts ayuda, pero no alcanza. Harán falta capacidades en evaluación de respuestas, privacidad, automatización básica, análisis de datos y rediseño de procesos. Ahí universidades, bootcamps, cámaras de comercio y programas públicos tienen una tarea urgente: formar perfiles útiles para pymes, no solo especialistas para grandes tecnológicas.

¿Qué mirar después? La expansión de centros de datos y nube en la región, nuevas reglas de protección de datos aplicadas a IA, casos de uso medibles en entidades públicas y la aparición de proveedores colombianos que empaqueten soluciones para sectores específicos. La adopción ya empezó. La pregunta importante es si Colombia la convertirá en productividad o en otra colección de pilotos bonitos.

Fuentes consultadas