El Colombia Tech Report 2026 pone una cifra grande sobre la mesa: el país cerró 2025 con 2.295 startups activas y US$857 millones invertidos en 131 transacciones. La foto es positiva, pero el mensaje de fondo es más exigente: Colombia está creando empresas tecnológicas; ahora necesita que más de ellas pasen de la tracción inicial al crecimiento real.
Resumen rápido
- KPMG Colombia, BBVA Spark y aliados del ecosistema reportan 2.295 startups activas en el país.
- Bogotá y Cundinamarca concentran buena parte del capital, mientras Medellín gana fuerza en densidad y comunidad startup.
- SaaS lidera en número de compañías, pero fintech sigue capturando una porción muy alta de la inversión.
Colombia volvió a aparecer con fuerza en el mapa regional de emprendimiento tecnológico. De acuerdo con el Colombia Tech Report 2026, elaborado por KPMG Colombia, BBVA Spark y aliados del ecosistema, el país cuenta con 2.295 startups activas y registró US$857 millones de inversión durante 2025. El reporte, reseñado también por medios especializados del ecosistema, ubica a Colombia como un jugador relevante en América Latina, pero con una tarea pendiente: escalar mejor.
La cifra de startups suena robusta porque lo es. Muestra que hay talento, apetito por resolver problemas con tecnología y una red más madura de universidades, cámaras de comercio, fondos, empresas y aceleradoras. Pero en emprendimiento la cantidad no basta. El dato más sensible es que muchas compañías se quedan en etapas tempranas: logran producto, usuarios iniciales o una primera ronda, pero les cuesta cruzar hacia rondas de crecimiento, expansión regional y modelos sostenibles.
BBVA destacó que el informe lee el momento colombiano en un contexto global más duro para levantar capital. En 2025 hubo señales de recuperación, pero el dinero se concentró más en compañías con desempeño probado. Dicho en cristiano: los inversionistas ya no premian tanto la historia bonita, sino métricas, eficiencia, retención, márgenes y capacidad de crecer sin quemar caja de forma desordenada.
También hay una lectura territorial importante. El Ecosistema Startup recoge que Bogotá y Cundinamarca concentran el 46 % de las startups y cerca del 81 % de la inversión total. Esa concentración tiene ventajas: más fondos, más corporativos, más redes de decisión. Pero también abre una pregunta incómoda: ¿cuánto talento regional se queda sin capital, mentoría o clientes por no estar cerca de la capital?
Medellín aparece como un contrapunto fuerte. Según el análisis citado por la publicación, Antioquia reúne alrededor del 30 % de las startups y ha ganado tracción en inversión. Cali y el Valle del Cauca aparecen con un perfil más asociado a software y SaaS, mientras Atlántico y la Costa Caribe siguen buscando consolidar polos propios. La descentralización no debería leerse como discurso regionalista, sino como estrategia de eficiencia: si el talento está distribuido, el capital y los clientes también deben aprender a moverse.
En sectores, el reporte marca un cambio interesante. SaaS supera a fintech en número de startups, con modelos de software que pueden vender a empresas, operar con equipos más livianos y escalar sin tanta infraestructura regulatoria. Fintech, sin embargo, sigue siendo un imán para la inversión por el tamaño del mercado financiero, las oportunidades de crédito, pagos, infraestructura y datos. La inteligencia artificial aparece como una capa transversal: no necesariamente como sector aislado, sino como motor para automatizar atención, análisis, ventas, fraude, soporte y operación interna.
Para las empresas colombianas grandes, el mensaje es claro: si quieren innovación práctica, no basta con hacer hackathons. Necesitan comprar, pilotear y escalar soluciones locales. Para los founders, la tarea es igual de directa: construir desde temprano con métricas de negocio, no solo con demos. Una startup que vende IA, SaaS o automatización debe demostrar ahorro, ingresos nuevos, reducción de tiempos o mejor experiencia, o se quedará atrapada en la zona de pilotos eternos.
Lo que viene para 2026 será una prueba de madurez. Colombia ya puede decir que tiene un ecosistema visible. Ahora necesita más exits, más inversión fuera de Bogotá, más ventas corporativas y más startups capaces de competir en mercados externos. Crear 2.295 compañías es un logro; convertir una buena parte en empresas que crezcan, contraten y exporten tecnología será el verdadero salto.