Startups e innovación07 Jul 2026ODEKLAS

Medellín Next busca 50 startups: Ruta N vuelve a mover el tablero deeptech

Ruta N abrió una nueva convocatoria de Medellín Next para escoger hasta 50 startups tecnológicas de la ciudad y acompañarlas en crecimiento, ventas y expansión. El programa llega con dos rutas —empresas emergentes y avanzadas— y una señal clara: Medellín quiere que su músculo emprendedor pase de la vitrina a negocios con mercado, empleo y proyección internacional.

Resumen rápido

  • La tercera cohorte de Medellín Next seleccionará 20 startups emergentes y 30 avanzadas.
  • Las postulaciones estarán abiertas hasta el 24 de julio, según la información publicada por 360 Radio.
  • Desde 2025, el programa ha acompañado a más de 70 empresas; varias reportan mejoras en ventas, alianzas, acceso a inversión y expansión internacional.

Medellín vuelve a poner el foco en las startups de base tecnológica. La nueva cohorte de Medellín Next, impulsada desde Ruta N y el Distrito, busca seleccionar hasta 50 compañías con modelos apoyados en tecnología, validación de mercado y ambición de escalar. No es una convocatoria de “inspiración emprendedora” más: el mensaje de fondo es que la ciudad necesita empresas capaces de vender, contratar talento, abrir mercados y construir productos difíciles de copiar.

La convocatoria está dividida en dos grupos. Uno apunta a 20 empresas emergentes, que ya tienen una solución en marcha y necesitan ordenar su ruta comercial, su propuesta de valor y sus primeros pasos de crecimiento. El otro cupo es para 30 empresas avanzadas, con mayor tracción y retos más cercanos a expansión, alianzas estratégicas o llegada a nuevos mercados. En ambos casos, el requisito central es estar legalmente constituidas en Medellín y operar con un modelo basado en tecnología.

El dato interesante está en el tipo de empresas que el programa quiere atraer. La convocatoria habla de startups deeptech: proyectos que no se quedan en una app bonita o en una capa de software sobre un negocio tradicional, sino que usan ciencia, ingeniería o tecnología compleja para resolver problemas de mayor profundidad. En Colombia, ese matiz importa. La conversación sobre emprendimiento suele girar alrededor de fintech, comercio digital o servicios corporativos; Medellín está intentando empujar también soluciones con más investigación, propiedad intelectual y barreras técnicas.

Según la información publicada por 360 Radio, Medellín Next ya ha beneficiado a más de 70 empresas desde 2025. Los resultados reportados por participantes incluyen crecimiento en ventas, mejoras de producto o servicio, alianzas, posicionamiento, acceso a inversión y expansión hacia mercados como España, Ecuador, Chile, Panamá, Argentina y Georgia. Esas cifras no reemplazan una evaluación independiente del impacto, pero sí muestran una dirección útil: acompañar startups no solo con mentorías, sino con conexiones que puedan convertirse en clientes, capital o presencia internacional.

Para las empresas de Medellín, el valor de un programa así depende menos del diploma y más de la calidad de las puertas que abre. Una startup que trabaja en inteligencia artificial aplicada, automatización industrial, salud digital, energía, educación tecnológica o software empresarial necesita hablar con clientes reales, probar su producto en escenarios exigentes y ajustar su modelo de ventas. Ahí Ruta N puede jugar un papel práctico si conecta a las compañías con corporativos, universidades, fondos, laboratorios y entidades públicas que no se queden solo en la foto del evento.

También hay una lectura para otras ciudades colombianas. Bogotá, Cali, Barranquilla y Bucaramanga vienen moviendo agendas de innovación, talento digital y emprendimiento, pero la competencia ya no es por quién anuncia más convocatorias. La vara sube cuando los programas muestran cuántas startups sobreviven, cuánto venden después del acompañamiento, cuántos empleos de calidad crean y cuántas soluciones llegan a otros países. Medellín Next tendrá que medirse por esos resultados, no por el número de postulaciones.

Para los fundadores, la recomendación es aterrizar la postulación con datos concretos: problema, cliente, tracción, tecnología propia o difícil de replicar, equipo y ruta de crecimiento. La palabra deeptech suena grande, pero en la práctica se defiende con evidencia: pilotos, patentes, modelos, prototipos, validaciones, métricas técnicas o casos de uso donde la solución sea claramente superior a lo que ya existe.

Lo que viene ahora es mirar cuántas startups se presentan, qué sectores predominan y qué tan diversa resulta la cohorte. Si el programa logra mezclar IA, automatización, salud, industria, energía, educación y software empresarial, Medellín puede fortalecer una narrativa más potente que la de “ciudad innovadora”: la de un distrito que produce tecnología exportable desde Colombia.

Fuentes consultadas